La Transición, un modelo de éxito

(¿Cree que los españoles hemos dejado de valorar la Transición?) “Sí, es un modelo de éxito. Un ejemplo que exportaron, por ejemplo, a Polonia. Fue la obra de unos políticos y un rey inteligentes. Las nuevas generaciones no han interiorizado el sentido profundo y su significado real. La política no es obtener todo lo que se quiere; incluye cesiones, compromisos, dar pequeños pasos hacia un objetivo compartido y ambicioso. Una sociedad que no valora los logros de su Historia corre riesgos, no tiene un futuro halagüeño”.

[Gianfranco Pasquino, profesor y politólogo italiano en una entrevista concedida a ‘El Mundo’]

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La política es prejuicio, más que programa

“Hay tres pre-juicios favorables hacia el Partido Popular incluso entre los votantes de otros partidos, en: Economía, Seguridad y Unidad de España. Hay tres pre-juicios favorables hacia el PSOE en la mayoría de los votantes, en: políticas sociales, cultura y derechos ciudadanos. Y la política funciona así, por pre-juicios (juicios previos o expectativas extendidas en la Sociedad) más que por programas electorales. Según el momento en que se encuentre el país, se elige al que se cree que lo va a hacer mejor con los problemas que más preocupan entonces.  

No es muy distinto de la elección de un entrenador para un equipo de fútbol: hay distintos perfiles de entrenadores para momentos distintos. Cuando un equipo va mal, se ficha a un entrenador que ponga orden en el vestuario; y ese rol no suele ser muy simpático, aunque sea efectivo“.

[Borja Adsuara (@adsuara). Profesor. Abogado. Experto en Derecho Digital. Consejero de Estrategia Digital, en twitter]

La Corona y la cercanía a los ciudadanos

“La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, saber ganarse continuamente su aprecio, su respeto y su confianza; y para ello, velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente, como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social. Porque, sólo de esa manera, se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones. Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda la razón que los principios morales y éticos inspiren -y la ejemplaridad presida- nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de todos los ciudadanos“.

[Felipe VI, discurso de Proclamación]

 

Los gobernantes, esos seres débiles

“El gobernante es, por lo común -salvo aquellos excepcionalísimos que aparecen nimbados por la aureola de la historia y que son en número muy reducido-, un hombre débil, entregado al oleaje de las pasiones populares, y muchas veces sin fortaleza para empuñar firmemente la caña del timón y conducir la nave al puerto de salvación”.

[Indalecio Prieto, político socialista español]

El 11 de septiembre y Cataluña

Texto íntegro del artículo publicado en el diario ‘El Mundo’ (12 de septiembre de 2013) por el historiador Henry Kamen.  El autor analiza las razones históricas que llevaron a Cataluña a declarar el 11 de septiembre su día nacional. Dice que actualmente se convoca no como una celebración cultural, sino para dar cuerpo a un mito nacionalista.

Los pueblos que se enorgullecen de su historia y su cultura siempre prefieren celebrar sus éxitos, porque el éxito trae satisfacción y expectativas. Cuando los franceses celebran el Día de la Bastilla, es porque el evento significó el fin de una antigua mala era y el comienzo con esperanza de una buena. En general, las fiestas nacionales –una invención del siglo XIX– siempre llevan consigo un mensaje de peso político. La regla era que las fiestas nacionales enfatizaran las lecciones del pasado, y crearan la solidaridad para el presente. Cualquier nación –Estados Unidos, Francia, México, Grecia, Vietnam– suele estar orgullosa de celebrar un día simbólico del pasado, como base para futuras esperanzas y expectativas. Sigue leyendo