Las etapas de la vida profesional

“El otro día escuchaba a Jack Ma, fundador de Alibaba, hablando de las etapas de la vida profesional. Contaba algo así como que de los veinte a los treinta tienes que aprender y equivocarte, de los treinta a los cuarenta tienes que pegarte a alguien muy bueno, de los cuarenta a los cincuenta darlo todo en lo que más sabes, y de los cincuenta a los sesenta empezar a pensar quién hará el trabajo por ti“.

[Marc Ros, fundador y CEO de Aftershare.tv, en una entrevista con Jotdown]

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La política es prejuicio, más que programa

“Hay tres pre-juicios favorables hacia el Partido Popular incluso entre los votantes de otros partidos, en: Economía, Seguridad y Unidad de España. Hay tres pre-juicios favorables hacia el PSOE en la mayoría de los votantes, en: políticas sociales, cultura y derechos ciudadanos. Y la política funciona así, por pre-juicios (juicios previos o expectativas extendidas en la Sociedad) más que por programas electorales. Según el momento en que se encuentre el país, se elige al que se cree que lo va a hacer mejor con los problemas que más preocupan entonces.  

No es muy distinto de la elección de un entrenador para un equipo de fútbol: hay distintos perfiles de entrenadores para momentos distintos. Cuando un equipo va mal, se ficha a un entrenador que ponga orden en el vestuario; y ese rol no suele ser muy simpático, aunque sea efectivo“.

[Borja Adsuara (@adsuara). Profesor. Abogado. Experto en Derecho Digital. Consejero de Estrategia Digital, en twitter]

¿Cómo no va a estar España histérica…?

Este país lo primero que necesita es información porque tenemos también un exceso de opinión desmedido. Hay hambre de información en la sociedad para modernizarse, para volver a conectar. Necesitamos hechos y datos y menos opinión. Quiero que en El País haya más información y menos opinión. Cuando hablaba de que falta autocrítica me refiero a eso. Los periodistas hemos devaluado los hechos. Hemos entrado en una deriva literaria contando las cosas de forma bonita más o menos acorde con los hechos, pero interesando más que el hecho. Otros dando más importancia a la opinión y a la interpretación que yo hago de los hechos, que pasan a un segundo plano. Los periodistas llevamos años en España despreciando los hechos. Es penoso que desde las ocho de la mañana en la radio estés escuchando opinión. ¡Desde las ocho de la mañana! (…) Es imposible que a las ocho de la mañana alguien tenga opinión de nada. ¡No te ha dado tiempo a elaborar una opinión! El periodismo de opinión tendría que estar más limitado en el espacio y en el tiempo. Es desmedido. Y, como se prima frente a los hechos, crea un país histérico. ¿Cómo no va a estar el país histérico si no escuchan más que a gente opinar precipitadamente de hechos que no han tenido tiempo de conocer?

[Antonio Caño, periodista y director de El País, en entrevista con JotDown]